Acababa de llegar a la gran ciudad y tenía unas ganas enormes de comerme el mundo. Yo era una chica de provincia que no sabía nada de la vida, pero a mis 18 añitos estaba dispuesta a trabajar en lo que fuera para conseguir dinero y sentirme libre e independiente fuera de casa de mis padres. Por eso, me hospedé en el hostal más humilde de toda la capital y me empecé a apuntar a cientos de castings para alcanzar el sueño de convertirme en actriz de primer nivel. La verdad es que tenía todas las cualidades necesarias para ello: era guapa, delgada, con una gracia y espontaneidad especial que sólo tenemos las personas que no venimos de una gran ciudad, y estaba convencida que el tener un buen par de tetas conseguiría abrirme puertas en más de un lugar.

Pero el objetivo real de este relato es llegaros a contar cómo cambié de querer ser actriz a terminar acostándome con hombres y ganando mucho dinero gracias a mi trabajo de prostituta de lujo. Siempre tuve muy claro que no iba a desaprovechar cualquier papel de actriz que requiriera enseñar mi cuerpo o protagonizar escenas de cama a la vista de todo el mundo. Por eso, en el primer casting al que fui cambió mi futuro laboral y gracias a él conseguí ser la mujer que soy hoy en día.

El caso es que nada más llegar al casting en cuestión, un hombre me hizo una entrevista en profundidad y terminó pidiéndome que me desnudara frente a él. Yo no quería parecer una mojigata, así que sin pensármelo dos veces me quité la ropa y dejé que contemplara mis tetas y mi coñito sin rasurar. Se notaba que le encantaba mi cuerpo, porque estuvo varios minutos contemplándome en silencio y admirando todas y cada una de las eróticas curvas de mi anatomía. Por fin, el hombre se acercó a mí y me preguntó si estaba dispuesta a cobrar por mantener sexo con él. Como necesitaba el dinero a toda cosa, le dije que sí. Justo en aquel momento, me agarró por la cintura y me besó mientras se bajaba los pantalones y se preparaba para follarme sobre la misma mesa de la entrevista.

De un manotazo, arrojó mi currículum al suelo y me tumbó sobre la superficie de la mesa. Yo me abrí de piernas al instante, dejando que me penetrara salvajemente sin ningún tipo de condición. La verdad es que la situación tenía un morbo especial que me hizo excitarme sobremanera y alcanzar el orgasmo en aquel polvo tan inesperado como placentero. No tenía ni idea de en qué iba a desembocar todo aquello, pero cuando él se corrió dentro de mi chochito y me hizo elevar al más alto de los placeres, se incorporó, me entregó un sobre lleno de billetes y me dijo que hoy era el primer día del resto de mi vida. “A partir de ahora, vas a cobrar lo que tú quieras pedir por hacer esto mismo con los hombres más poderosos de este país”, me dijo mientras me guiñaba un ojo.

Continuará…

Categorias XXX - Relatos Eroticos
Relato Erótico o Noticia subida el

Comentarios cachondos

¿Qué te parece el video? ¿Te va la marcha?

2 Comentarios