follada hasta final relato erotico

Teníamos todo preparado para llegar a disfrutar aquella misma noche de una sesión de sexo sin precedentes. Habíamos arrasado en el sex shop, comprando todo tipo de juguetes eróticos que teníamos pensado poner en práctica hoy mismo. Juntos nos habíamos reído de lo lindo a la vez que descubríamos todo tipo de instrumentos capaces de dotar a las relaciones íntimas de un punto de erotismo extra. Dildos, vibradores, lubricantes, lencería comestible, geles y un sinfín de aparatos con el único fin de estimularnos y lograr vivir un momento excitante a más no poder. Finalmente compramos un par de lubricantes y un consolador gigante, para que me lo metieras hasta el fondo y me hicieras correrme de placer absoluto.

Una vez en casa, desempaquetamos nuestras compras. Estábamos incluso nerviosos y expectantes ante la novedad del asunto. Nunca antes habíamos utilizado este tipo de juguetes en nuestras relaciones sexuales, pero pensamos que ya iba siendo hora de renovarnos y meternos de lleno en este tema tan erótico como sensual. Abriste la caja del consolador y me lo acercaste a la cara. Realmente era una polla de plástico de dimensiones descomunales. Con la ayuda de semejante instrumento, podrías penetrarme dos veces al mismo tiempo: una con tu polla real y otra con aquel pollón de goma. No veía el momento de empezar la acción sexual y disfrutar al máximo del momento que se nos presentaba.

Empezamos a desnudarnos lentamente, acariciando nuestros cuerpos y regalándonos mil besos sobre nuestra erizada piel. Estábamos realmente estimulados, así que en cuanto acabamos con el precalentamiento, cogimos nuestros nuevos juguetes y quisimos usarlos ya mismo. Empezaste por lubricar mi coñito con el gel de efecto frío – calor y también untaste de arriba abajo el cipote de plástico. Se te notaba ansioso por metérmelo hasta el fondo, así que te di permiso total para que me masturbaras con aquel juguete erótico. Al principio podía notarlo algo frío dentro de mí, pero en seguida mi coñito lo calentó lo suficiente como para poder centrarme única y exclusivamente en el gusto que me producía ahí abajo.

Desde luego que estábamos disfrutando a más no poder, pero la cosa mejoró cuando me sacaste el dildo de mi entrepierna y empezaste a follarme con tu polla real. El calor corporal que emitías no se podía comparar con ningún juguete de plástico, y de aquel modo podíamos disfrutar los dos al mismo tiempo. Estuvimos varios minutos en aquella postura sexual, follando sin parar y proporcionándonos placer en cantidades ingentes. Nuestras respiraciones se entrecortaban y un sinfín de gemidos salían de nuestras bocas mientras nos besábamos sin parar. Podíamos sentir así nuestro aliento fluyendo de una boca a otra, dotando a la situación de un morbo extra.

De repente experimenté un orgasmo intenso que me elevó hasta el séptimo cielo. Tú lo notaste enseguida, así que aceleraste el ritmo y terminaste corriéndote dentro de mí. Era una situación de éxtasis total, así que permanecimos algunos segundos más bombeando la maquinaria hasta que caímos rendidos sobre la cama y decidimos reposar ante tanto placer obtenido.

Categorias XXX - Relatos Eroticos
Relato Erótico o Noticia subida el

Comentarios cachondos

¿Qué te parece el video? ¿Te va la marcha?

4 Comentarios