Ross Hurston ha venido al taller de su amigo Tony Mecelli para pedirle un tornillo, pero no será necesariamente ese de acero que estás pensando. Como lo ve si camisa, elogia sus músculos abdominales como siempre ocurre en esto casos y le pide que le enseñe su herramienta ya que la de él está muy dura y se le nota por fuera del pantalón. Terminarán intercambiando felaciones que solo los gay follando así se saben dar.